Es la historia de una joven madre que muere en el parto y deja a un recién nacida al cuidado de su padre, Eliseo (Carlos Cámara).
Todo marcha bien hasta que éste decide contraer segundas nupcias con Victoria (Jacqueline Andere) una mujer malvada, madre de los gemelos Rodolfo y Aníbal (Eduardo Capetillo, en doble papel).
En una jugada sucia de Victoria, y con el propósito de proteger la fortuna que les tocaría heredar a sus gemelos, la pequeña Peregrina (Africa Zavala) es intercambiada por la hija de Sabina (Helena Rojo), una adivina del circo.
La niña Marisela (Africa Zavala) es criada en la adinerada familia, con el amor de su supuesto padre Eliseo y el de sus medio hermanos, Rodolfo y Aníbal.
Pero el destino se encarga de traer a Peregrina a su verdadero hogar. Su gran parecido con su fallecida madre creará una ola de odios y malos deseos dirigidos por la maldad de Victoria.
Todo se complica cuando Rodolfo conoce a la bella Peregrina y se enamora inmediatamente de ella aunque siempre supo que por su parecido con Marisela (la madre de Peregrina) se ganaría el repudio de Victoria automáticamente.
En un accidente algo confuso, Aníbal, el hijo preferido de Vitoria, muere de un balazo y Peregrina es acusada injustamente por el asesinato.
¿Triunfará el amor o la sed de venganza de Rodolfo, quien no perdona el asesinato de su hermano gemelo? ¿Se descubrirá la verdadera identidad de Peregrina y quién es responsable de haber guardado semejante secreto por tantos años?